La Orilla Infinita
Uruguay
PIRIÁPOLIS
2001

A sólo 100km. de Montevideo y 40 de Punta del Este, hermosos cerros enmarcados por una agreste vegetación le dan fundamento a la maravillosa ciudad de Piriápolis.
Conocida como “La Ciudad Sol” por sus hermosos atardeceres, complementa su entorno con el azul del mar, las playas de arena blanca, cerros, pinos, acacias y eucaliptos.
La región de Piriápolis, con aproximadamente 20km.de costa, comprende al oeste, los balnearios de Solís, Bella Vista, Las Flores, Playa Verde, Playa Hermosa y Playa Grande, y al este: Punta Fría, San Francisco, Punta Colorada y Punta Negra.
Un gran visionario
El sueño de Don Francisco Piria de transformar aquellas playas de arena blanca, en un destino turístico esplendoroso, comparable con las grandes riberas europeas, se convirtió en un verdadero desafío.
Hombre de empresa, intuitivo, audaz y con una aguda visión de futuro, supo rescatar esta hermosa bahía, cuidando celosamente su aire puro y fresco, su vegetación, sus aguas azules y sus innumerables historias y leyendas.
En 1890, este uruguayo emprendedor, hijo de inmigrantes europeos, compró 2.700 cuadras desde el Cerro Pan de Azúcar hasta el mar, donde plantó árboles de especies traídas especialmente para su proyecto.
En 1910 inicia la construcción de la rambla, trayendo la inspiración de sus viajes por Europa, y dos años más tarde comienza la construcción de numerosos chalets.
En 1916 comienza a correr el pintoresco tren a vapor, que unía la estación de Pan de Azúcar y el Puerto de Piriápolis permitiendo el arribo de los barcos que traían a los primeros turistas de Buenos Aires.
El Castillo
Fue la residencia particular de Don Francisco Piria. Terminada en 1897, es réplica de uno de los baluartes de la rivera italiana. Sus salones principales estaban delicadamente decorados con papeles importados, las molduras eran de yeso revestidas con dorado a la hoja, los pisos de pinotea y los muebles de estilo Luis XV.
Poseía un parque con especies de palmeras y árboles exóticos, así como una gran cantidad de estatuas de terracota. En 1898, una invasión de langostas destruyó todos sus plantíos.
Actualmente es un museo, que conserva parte del mobiliario de la época, donde se exhiben murales y fotografías ilustrando la historia de Piriápolis. Una de las características interesantes de este Castillo son las piedras de granito gris que fueron extraídas de las canteras del Cerro Pan de Azúcar para su construcción y decoración.
El Castillo puede ser visitado todos los días en verano y los fines de semana fuera de temporada. La entrada es gratuita.
El Pan de Azúcar
El Cerro Pan de Azúcar fue a principios de siglo, el emplazamiento de los talleres de extracción y elaboración de granito.
Sobre sus 493mt.se levanta una cruz ahuecada de cemento armado de 35m de altura, colocada en 1938. Posee una escalinata interior, que conduce a los brazos, desde donde se puede apreciar el maravilloso paisaje de Maldonado. Su construcción demandó varios años, ya que las inclemencias del tiempo y la altura a la que debían llevarse los materiales se realizaban a fuerza y sacrificio de hombres y mulas.
Para ascender hasta la cruz, senderos naturales marcados en forma de guía, lo conducen por laderas empinadas donde conviven en todo su esplendor la flora y la fauna nativa.
La conquista de la cumbre, hace que este paseo permita familiarizarse con la naturaleza y sentirse parte de ella. La cima, es lugar de reencuentro entre el hombre y su alma. El mar, las sierras, el cielo, las lagunas, el aire puro... la inmensidad.
Ubicado en las laderas del Cerro Pan de Azúcar, se encuentra el Parque Municipal y Reserva de fauna autóctona, donde se encuentra la reserva de animales nativos del Uruguay que alberga especies en vías de extinción. Consta de un parador donde se puede comer, así como también de un parque infantil. Es un paseo ideal para realizar con toda la familia.
Recorrido por la ciudad
Desde el Cerro del Inglés, llamado San Antonio, se puede apreciar un hermoso panorama diurno y nocturno de la ciudad de Piriápolis. Se puede subir al cerro a través de las aerosillas, que se contratan a la altura del puerto o también en automóvil. En este cerro se encuentra el Templo de San Antonio que contiene una imagen del santo de Padua, realizada en terracota y traída desde Milán. En la cima hay un parador, desde donde se puede disfrutar de una hermosa vista.
En el Cerro del Toro se encuentra La Fuente de agua mineral, que brota por la boca de un toro de tamaño natural. Esta escultura fue traída a Piriápolis desde París y pesa 3.000 kilos. En épocas precolombinas, el Cerro del Toro fue cementerio de los indios Charrúas
En la ladera sur del cerro San Antonio, a 70 metros de altura, se emplazó la imagen de Stella Maris, Virgen de los pescadores, realizada en terracota y traída desde Milán, que recuerda el acto de fundación de la ciudad. Desde allí podrá disfrutar de un atardecer espectacular.
En las proximidades del Castillo se encuentra el Parque La Cascada, con un salto de agua y laguna de la cañada del Puesto Viejo y donde algunas noches se llevan a cabo espectáculos musicales. Este parque posee además comodidades para picnics y recreación.
El Museo Ferroviario "Francisco Piria", expone material ferroviario y maquinaria que fueron usados en los tiempos de la fundación de Piriápolis.
El Paseo de la Pasiva, tuvo su función a principios del siglo XX. Las señoras eran llevadas hasta la playa en pequeñas cabinas tiradas por caballos o burros, para disfrutar de un baño de mar a salvo de miradas indiscretas. Los recintos que hoy vemos en La Pasiva, eran el lugar dónde quienes no se animaban a concurrir a la costa, tomaban su baño con agua de mar, o para quienes venían a pasar el día a Piriápolis y por un precio moderado podían cambiar sus ropas y dejar sus pertenencias.
El Puerto de Piriápolis fue una obra de gran envergadura, ya que casi toda la pared del muelle y el espigón fue construido con rocas de más de una tonelada, extraídas del propio Cerro del Inglés.
En 1997 se realiza una ampliación, que tiene como finalidad albergar embarcaciones deportivas, darle mayor seguridad a la navegación costera. El nuevo puerto cuenta con lugares para 120 embarcaciones deportivas, 70 amarras y guardería. También, bajo la escollera principal, recalan pescadores artesanales que venden su producción al llegar a puerto.
Actividades para todos
Para quienes busquen actividades diferentes, las cabalgatas entre bosques, cerros y médanos son una propuesta permanente para dar rienda suelta al espíritu aventurero. En las proximidades de la Terminal de ómnibus encontrará caballos para alquilar. Otra posibilidad es ir a las Quebradas del Castillo, donde los paseos a caballo o en carro, transcurren entre la Sierra de las Palmas y el Castillo de Piria.
Para quienes gusten del ciclismo, la geografía que ofrece Piriápolis aporta un toque de emoción al recorrido. Podrán intentar subir el Cerro del Toro, internarse en algún camino vecinal, recorrer el Cerro del Burro, o atravesar el viejo Camino Real.
En toda la extensión de la Rambla de los Argentinos se encuentran numerosos espectáculos callejeros: músicos, mimos o malabaristas que alegran los paseos nocturnos. Durante la temporada estival se realizan conciertos al aire libre. Otra opción es una visita al Casino emplazado en el edificio del Argentino Hotel.
En las inmediaciones del centro, hay algunas discotecas que marcan el ritmo de la noche. Ubicada sobre la playa, la Megadisco Vértigo, ofrece matinées para menores de edad, y diversión para mayores, contando con varias pistas y un servicio gratuito de ómnibus hacia y desde el centro.