La Orilla Infinita
Argentina
VILLA CARLOS PAZ
Córdoba
2007

Carlos Paz conjuga la magnificencia de las sierras con la belleza del Lago San Roque. Situado a 36km. al oeste de la capital de la provincia de Córdoba, este centro turístico se ha convertido en uno de los destinos de mayor demanda del turismo nacional e internacional.
Las grandes inversiones y el constante desarrollo, permiten recibir un creciente flujo de visitantes atraídos por su clima, los generosos paisajes de cerros, quebradas, valles y cristalinos arroyos, sus espectáculos y atracciones nocturnas, los balnearios y pintorescos paseos regionales.
Esta localidad del Valle de Punilla, cuenta con una ubicación privilegiada desde la cual es posible acceder a los distintos puntos de interés de la provincia.
Sólo una estancia
Es difícil imaginarse, al caminar por la ciudad llena de luces y movimiento, que sus antiguos pobladores eran los indios comechingones.
La localidad comenzó a conformarse a partir de la Estancia Santa Leocadia,
perteneciente a Don Rudecindo Paz, que en 1880 celebró la construcción del Dique San Roque. Su hijo Carlos Nicandro, quien poseía un claro sentido urbanizador, heredó las posesiones que quedaban de la estancia y reconstruyó la nueva casa sobre la Ruta 20, que unía Córdoba con Tanti y Cosquín.
La creación de la escuela que se estableció para poder darle educación a sus catorce hijos, el canal de riego que permitía la irrigación de los numerosos sembradíos del valle, y la decisión política de realizar el camino a Las Altas Cumbres que uniría Córdoba con Traslasierra y las provincias de Cuyo a principios del siglo XX, ayudaron a conformar el inicio de una villa turística.
A partir de 1913, Don Carlos inició la planificación urbana, plantó árboles, organizó fiestas campestres en su casa, construyó el primer hotel
y eligió a la gente que invertiría en la zona.
En los siguientes quince años se inauguraron obras trascendentales para el desarrollo del lugar, como la fundación de la Capilla de Nuestra Señora del Carmen, se generó energía eléctrica a partir de una usina y se instauró el servicio telefónico, de correos y telégrafos.
El 16 de julio de 1965, Carlos Paz fue declarada ciudad y 20 años más tarde, la diversidad de servicios e infraestructura la convirtieron en una de las tres localidades turísticas más importantes de Argentina, compitiendo con Mar del Plata y San Carlos de Bariloche.
Actividades para toda la familia
Son muchas las actividades que se pueden realizar en la villa.
El Dique San Roque, con su famoso embudo y su imponente murallón permite que los amantes de los deportes náuticos se sientan a sus anchas: se puede practicar esquí acuático, velerismo, windsurf, o subirse a bordo de una lancha y recorrerlo de punta a punta. El dique, junto al popular reloj Cu- Cu que atrae a los turistas más pequeños y el Monumento a la Cruz con las 14 estaciones del Vía Crucis erigido sobre uno de los cerros más altos del cordón montañoso, constituyen los principales atractivos turísticos de esta encantadora ciudad cordobesa.
Para “los bajitos” son ideales las atracciones de Mundo Fantástico, un parque de diversiones que incluye juegos mecánicos, áreas educativas y zonas de entretenimiento que permiten pasar del caballo de Troya a la era de los dinosaurios y castillos de tiempos medievales. Cerca de allí se encuentra un complejo con lobos marinos, una gruta encantada, un circuito por el mundo de las abejas, “espejos locos” y laberintos. En la Montaña Mágica, una serie de carritos mecánicos instalados sobre la ladera de un cerro, se puede bajar desde unos 1600 metros de altura, mientras que el Observatorio Astrofísico posee un telescopio con espejo de casi 1,5 metro de diámetro.
El Complejo Aerosilla, primera en su tipo en Sudamérica, permite llegar hasta 1000 metros de altura desde donde se obtiene una bellísima vista panorámica, mientras se toma un café en la confitería de la cima. En la base se encuentra el Expoacuario y serpentario con la exhibición de peces marinos, tortugas, lagartos, iguanas, nutrias, reptiles, galería de fósiles y una completa colección de mariposas argentinas.
En el Acuatibogán, se garantiza diversión sin límites. El complejo cuenta con un tobogán acuático, alfombra mágica, pileta de natación, quinchos y asadores.
El Bosque Aventura se encuentra entre cascadas y una frondosa vegetación, donde se puede visitar “La Cueva de los Fantasmas”. Una actividad para toda la familia es la Búsqueda del oro en una mina subterránea en el Valle del Buitre, mientras que La casa de Casper es una misteriosa casa encantada donde los objetos simulan burlar la ley de gravedad.

Para quienes aman la noche
En temporada Villa Carlos Paz ofrece una insuperable variedad de actividades recreativas en sus calles céntricas. Grandes producciones teatrales con importantes estrellas del espectáculo argentino (este año más de 15 elencos y la inauguración de nuevas salas confirman el crecimiento de la villa en el plano del espectáculo nacional), se suman a una amplia propuesta gastronómica y de entretenimiento, con un casino que ofrece salas de ruleta y bingo. Los boliches bailables se dividen según las edades: para los jóvenes Keops, Bakú, Molino Rojo y Khalama y para los más grandes Mozart. Los adolescentes tienen sus matinés en Zebra, Almendra y Punto Alvear.
Balnearios
Los balnearios se suceden a lo largo de toda la costanera del Lago San Roque y sus afluentes. Para los amantes de los deportes acuáticos, los mejores lugares sobre el río San Antonio son Fantasio y Playas de Oro. Los más tradicionales pueden optar por La Olla, Playa Sol, Las Tortuguitas, Del Ciervo y Amarras.
Los balnearios del Lago San Roque se encuentra más cercano al casco céntrico de la ciudad y algunos de ellos incluyen pileta de natación. Allí abunda la práctica de deportes náuticos como el windsurf, los veleros, lanchas, canoas y motos de agua. Estos balnearios se convierten en centros de concentración de jóvenes, dándole a los paradores una movida inusual.
Un poco más alejado y en el medio del maravilloso paisaje de las sierras, se encuentra la comuna de Cabalango, donde en su río se suceden una serie de balnearios y parajes imperdibles. Para disfrutar de algo diferente, en la localidad de Tanti hay un hermoso balneario con cascadas y caídas de agua.
Turismo aventura en los cerros
Las Sierras de Córdoba son un ámbito ideal para el turismo aventura. Cabalgatas, trekking, montañismo, exploración de cavernas, escalada en roca, safaris fotográficos, ecoturismo estudiantil, etc. Las posibilidades se eligen de acuerdo al grado de complejidad que presente la actividad
El cerro Los Gigantes (2374mt) es ideal para trekking, cabalgatas o escalada en roca, constituyendo el principal centro de escalamiento de la provincia. Se puede visitar la Cueva de La Salamanca y de Los Pájaros, observar distintas formaciones rocosas por donde filtra el agua formando verdaderos ríos subterráneos, recorrer los senderos del cerro La Cruz (2250mt.), hacer trekking hasta el Mirado y ascender al punto más alto del cerro Mogote (2380mt.).
La Quebrada Los Condoritos es una de las más importantes reservas naturales de la provincia, apta para trekking y ecoturismo, donde se pueden observar bosques de tabaquillos o maitenes casi en extinción, mientras se contempla el majestuoso vuelo del cóndor, la mayor de las aves rapaces. Sobre el arroyo Los Chorrillos se encuentra una de las más atrayentes cascadas de las sierras cordobesas, a las que se puede llegar con una buena caminata. También se puede elegir un circuito de Mountain Bike y cabalgatas en los Volcanes de Pocho, o pesca deportiva de truchas en el río Yuspe.
El Cerro Uritorco (1959mt.), es famoso como centro energético y elegido por los cultores de grupos cósmicos. A pesar del misterio que apoya sus leyendas, es uno de los preferidos para realizar caminatas y trekking, con distintas vías de acceso, siendo la del sur las más frecuentada con senderos claramente macados.
Carlos Paz es naturaleza, cordialidad, excelencia en servicios, historia, cultura y diversión. Es la ciudad que siempre tiene un lugar para descubrir y disfrutar.
Argentina
CALAFATE y USHUAIA
2005

Un viaje al fin del mundo
Son lugares únicos por su belleza natural, en el que se contemplan contrastes tan singulares como el azul intenso de las aguas, el blanco azulino del hielo y las nieves eternas, las tonalidades verdes de los bosques y el ocre de las formaciones rocosas. Estas regiones atesoran rincones y paisajes de ensueño, donde el ecosistema invita a la exploración y la aventura.
El Calafate
A orillas del Lago Argentino y a 320km. de Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, El Calafate es el último lugar habitado antes del ingreso al extraordinario Parque Nacional los Glaciares, que comprende 600.000 hectáreas de lagos, glaciares y espectaculares cadenas montañosas.
Su nombre proviene de un arbusto espinoso de flores amarillas y frutos comestibles que se encuentra en el sur del país. De las calles de El Calafate emana un cierto encanto. Sus casas son techadas a dos aguas para evitar los efectos del peso de la nieve y los jardines suman una variedad de flores y árboles, que componen un entorno cálido y delicado.
Desde su creación en 1927, esta ciudad ha prosperado hasta convertirse en un destino turístico con peso propio, con una infraestructura en franco crecimiento, ya sea en hotelería y gastronomía, agencias y guías de turismo que organizan numerosas excursiones terrestres y lacustres, restaurantes, discotecas, medios de transporte y un aeropuerto internacional.
Las exquisiteces de su oferta gastronómica comprenden desde los dulces y licores artesanales derivados del fruto del calafate, hasta los chocolates y tortas caseras, que se brindan en adorables casas de té.
De ahí el dicho “quien come calafate, vuelve por más”, a lo que los lugareños agregan “quien conoce El Calafate, no quiere irse más”.
Monstruos de hielo
El Parque Nacional Los Glaciares, creado en 1937 y declarado Patrimonio Natural Mundial por la UNESCO en 1981, alberga un conjunto de 356 glaciares de los cuales 13 son los más importantes: Marconi, Viedma, Moyano, Upsala, Agassiz, Bolado, Onelli, Peineta, Spegazzini, Mayo, Ameghino, Moreno y Frias.
El más conocido e imponente de los glaciares del Parque es el Perito Moreno, ubicado frente a la Península de Magallanes, a 78Km. de El Calafate.
El frente del glaciar sobrepasa los 60mt. de altura sobre el agua, de donde caen continuamente trozos de variados tamaños, produciendo una estridencia comparable al sonido de un trueno.
Situado sobre el Canal de los Témpanos, el Perito Moreno muestra un sorprendente y curioso fenómeno, en el que su gran masa de hielo avanza continuamente provocando la acumulación, ruptura y desprendimiento de gigantescos bloques de hielo. El gradual rompimiento y posterior nivelación de las aguas, es un espectáculo conmovedor y único, que se repite cada cuatro o seis años, al cual asisten miles de personas de todo el mundo.
Se puede visitar el Glaciar ya sea en recorridos náuticos o bien haciendo una caminata sobre el mismo, una experiencia increíble que vale la pena realizar.
Otros paseos que se pueden efectuar desde El Calafate son:
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El Chaltén donde se encuentra el cerro Fitz Roy que atrae a numerosos andinistas y amantes del trekking.
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Las Cuevas de Walichú, un importante sitio arqueológico donde se encontraron pinturas que datan de más de 10.000 años de antigüedad y se les adjudican a los pueblos pre tehuelches, perteneciente al período paleolítico superior.
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El Bosque petrificado La Leona es un real testimonio de la Patagonia prehistórica, y se calcula que desde la petrificación hasta la actualidad han transcurrido 150 millones de años.

Ushuaia, la ciudad más austral del mundo
Ushuaia, la capital de la provincia de Tierra del Fuego, Antártida e Islas Atlántico Sur, situada a orillas del Canal Beagle y rodeada por los Montes Martial, ofrece un paisaje único en la Argentina, combinando montañas, mar, glaciares y bosques.
Por su ubicación geográfica, se la conoce como la ciudad más austral del planeta, pero sus habitantes prefieren promocionarla como "la ciudad del fin del mundo".
Ushuaia significa "bahía que penetra hacia el poniente” en la lengua de los Yámanas, primeros moradores del lugar. Las investigaciones antropológicas informan que estos indígenas poblaron la zona por más de 6.000 años hasta que fueron sorprendidos por la llegada del hombre blanco. Los navegantes observaron fuego y humo sobre las costas septentrionales, bautizando a la Isla como "Tierra del Fuego". No era el único grupo humano de la isla, ya que también se establecieron los Onas o Selk’nam, los Haush y los Alakaluf, conocidos como los "canoeros del Beagle".
Aislados del mundo
En 1883 el presidente Roca presentó en el senado un proyecto para crear la “Colonia Penal al sur de la República”, con el objetivo de repoblar las deshabitadas tierras, después de haberlas vaciado de indígenas. Como los voluntarios para ir al fin del mundo escaseaban, se decidió asignarles esa tarea a los presos.
Las autoridades nacionales decidieron entonces, construir una cárcel en Ushuaia con condiciones de seguridad extremas, ya que la que funcionaba en la Isla de los Estados fue cerrada luego de un motín donde se fugaron 50 presos en dos barcos balleneros, tras matar a dos guardias. Las paredes del presidio fueron levantadas por los mismos presos, que la terminaron en 20 años. Sus celdas llegaron a alojar a más de 800 delincuentes peligrosos. Allí convivieron, el asesino serial de niños conocido como el Petiso Orejudo, el anarquista Simón Radowitsky y el estafador Juan Dufour, que escapó de la Isla del Diablo. Los que tenían buena conducta podían realizar trabajos en los talleres o fuera del presidio como hacheros, y cualquier cosa era preferible al frío y la soledad de la celda.
Hasta su cierre ordenado por el Gral. Perón en 1947, la cárcel del fin del mundo fue clave para el desarrollo de la ciudad. Hoy funciona como un museo.
El primer tren ecológico
Fue construido para trasladar a los presos desde el penal hasta el bosque, porque para calefaccionar la cárcel era necesario utilizar la leña del monte de lengas. A medida que talaban, el bosque se alejaba del penal y el traslado de los presidiarios se hacía cada vez más difícil, siendo el ferrocarril el único medio de transporte accesible para ese terreno. Cerrada la cárcel, el ferrocarril fue abandonado.
En 1950, las instalaciones fueron adquiridas por la Marina de Guerra, creando la Base Naval Ushuaia y el tren fue reconstruido sobre el terraplén que recorría el "tren del presidio".
Hoy desde allí parte el tren hacia la Estación Parque Nacional Tierra del Fuego, que posee una locomotora a vapor y elegantes coches acondicionados. Con un recorrido de 15km, el paseo dura 1 hora 40 minutos y funciona todos los días del año, con 3 servicios diarios en temporada baja (abril - septiembre) y 5 a 7 servicios diarios en temporada alta (octubre - marzo).
Parque Nacional Tierra del Fuego
Creado en 1960, comprende 63.000 hectáreas constituyendo una reserva fundamental del bosque subantártico argentino. Tres aspectos fundamentales se tuvieron en cuenta para la creación de esta reserva: 1) la protección de las seis especies vegetales que pueblan la isla de Tierra del Fuego: lenga, guindo o coihue magallánico, ñire, notro, canelo y leña dura, 2) la preservación de la fauna autóctona: zorro colorado, guanaco, ostrero, cauquén blanco, pato mayor no volador, albatro chico, cóndor macá, gaviota y cotorra, 3) el resguardo de los vestigios arqueológicos dejados por los yámanas.
A pesar de ser una plaga de la zona, los castores y sus castoreras son uno de los atractivos más notables del Parque. Se los puede ver trabajando en el agua mientras realizan complejas construcciones con ramas y palos.
Dentro del recorrido se observa la Bahía Ensenada, la Cascada del río Pipo, el Mirador de la Isla Redonda, el Lago Roca, la Laguna Negra y la Bahía Lapataia.
En Ushuaia, la luz del verano es incomparable. Las mañanas son espléndidas, los atardeceres inagotables y al anochecer, cuando la luz de las últimas horas se combina con los brillos de la ciudad, la energía se convierte en magia y lentamente se apodera del alma.


Argentina
SALTA
2006

QUEBRADAS MAJESTUOSAS
La riqueza natural que ofrece la provincia de Salta, en el norte de la República Argentina, propone un sinfín de ecosistemas y corredores naturales incomparables. Tomando como base la ciudad de Salta, su capital, se pueden realizar varios circuitos recorriendo sinuosos caminos, cruzando zonas desérticas, observando raras formaciones geológicas o atravesando sitios enmarcados en una maravillosa vegetación.
Salta es una provincia de extensa superficie, que por su distribución posee una gran diversidad de relieves y paisajes. La fuerza de la naturaleza vibra cada centímetro que nos adentramos en la antigua tierra diagüita, observando a la cordillera andina replegarse sobre sí misma, elevándose, retorciéndose, desafiando a la gravedad y creando las maravillosas quebradas.
Una quebrada es un rasgo morfológico que se remonta a los movimientos tectónicos que tuvo lugar durante el cuaternario, es decir, en los últimos dos millones de años.
Quebrada de Escoipe
A sólo 57km. de la capital, se encuentra esta hermosa formación natural que descubre panoramas deslumbrantes. Se extiende desde Chicoana hasta el pie de la Cuesta del Obispo, vinculando los exuberantes valles de Lerma y Calchaquí.
Su trayecto es un camino de montaña que serpentea al costado del río Quebrada de Escoipe, que corre entre rocas rojas y rosadas presentando un paisaje abrumador.
Hermosas formaciones coloridas con afloraciones de rocas cristalinas, se extienden hacia un laberinto de tierras rojizas, tapizadas de nogales, laureles y otras especies nativas.
A diferencia de las otras quebradas, esta es una zona de vegetación casi selvática y aunque en algunos tramos es estrecha y sinuosa, la posibilidad de recorrerla es una experiencia emocionante.
A la entrada del río, se encuentra una pequeña población del mismo nombre, que ofrece servicios básicos. En esta quebrada tuvo lugar la filmación de la película “La guerra gaucha” dirigida por el prestigioso cineasta argentino Lucas Demare.
Si se continúa por la Cuesta del Obispo, donde las vistas son espectaculares, se llega al pueblo de Cachi, que reúne parte de la historia colonial con el ancestral folklore que inspira su gente, tan tranquila y amable como el horizonte que se vislumbra entre sus pequeñas calles.
Quebrada de las flechas
Ubicada en los Valles Calchaquíes, entre Angastaco y San Carlos, se extiende la Quebrada de las Flechas.
Las rocas duras y cristalinas del Precámbrico, quedaron aisladas de las lluvias por el freno de las cadenas montañosas, convirtiendo la región en un desierto. Con el correr de los siglos, se fueron transformando en estos conglomerados de arenisca, dando lugar a sitios geológicos de gran importancia como el del paso de Las Flechas y El Ventisquero. Una infinidad de formas puntiagudas dibujan en el cielo contornos bien delineados de inigualable belleza. La luz en las rocas va modificando los colores que se asemejan a los del origen del mundo, oscilando entre los grises y los ocres que contrastan con el límpido azul del cielo.

Quebrada de las Conchas
En la Quebrada de las Conchas, el asfalto se interna en un espacio rojo obtenido por el estado de oxidación del hierro: son conglomerados, areniscas y arcillas rojas de origen continental. Las formaciones rocosas se presentan majestuosas ante los espectadores que la transitan descubriendo a su paso nuevas figuras de colores intensos.
Durante el paseo se puede apreciar cómo la erosión hídrica y eólica fue dando extrañas formas a los cerros, algunos de los cuales tomaron denominación propia gracias a sus extravagantes contornos.
La Quebrada de las Conchas tiene un recorrido de 83km por la ruta nacional Nº 68 y es la antesala de los Valles Calchaquíes. El camino atraviesa antiguos caseríos, como las Ruinas de Quitilipi, las Curtiembres, con algunas casas de adobe, las abritas, el carrizal y antiguas viviendas semisepultadas.
La “Garganta del Diablo”, un cañón profundo y cerrado, maravilla con sus desfiladeros de líneas vertiginosas. El “Anfiteatro”, una sorprendente cavidad a la que se puede entrar y donde la acústica se reproduce de una manera extraordinaria, permite a los lugareños realizar fiestas y actuaciones musicales en un mágico entorno. Hay otras montañas con formas increíbles como las de “El Sapo”, “El Fraile”, “El Obelisco”, “Los Castillos” y “El Hongo”.
Recientes investigaciones arqueológicas evidenciaron la existencia de un tramo de camino incaico, ubicado a escasos metros de la ruta Nº 68. El tramo se ubica en el paraje conocido como "Las Ventanas", pudiéndoselo observar desde el vehículo a escasos metros del camino. Se trata de una rampa de 50mt. de longitud sobre una pendiente lateral que protege un desnivel de 60mt. de altitud. Pese a los siglos transcurridos y los fuertes procesos erosivos del territorio, los muros que lo sostienen se mantuvieron levantados.
Quebrada del Toro
A tan sólo 24km de la ciudad de Salta y enclavado a los pies de la cordillera, se llega a Campo Quijano, también llamado “Portal de los Andes” por ser la puerta de acceso a la Puna y a Chile, desde donde se observan los puentes ferroviarios que transportan al Tren de las Nubes.
La Quebrada del Toro es una garganta de paredes casi perpendiculares, muy erosionadas. Aquí las rocas cambian de color. Estos cerros formados por granitos marinos de 550 millones de años, se transforman en un tornasol de grises y verdes hasta encontrarse con los rojos amarillentos formando un paisaje de ensueño. Los cardones adornan las laderas de las montañas, mientras se exploran pueblos históricos, con sus capillas coloniales y sus casas de adobe.

Argentina
PENÍNSULA de VALDÉS
2005

Un paraíso ecológico
Situada en la Patagonia atlántica, en la provincia de Chubut y a 1300km. de la capital argentina, la Península Valdés tiene un circuito de 350km. que recorre Puerto Pirámides, Punta Norte, Caleta Valdés, Punta Cantor y Punta Delgada. Este curioso accidente geográfico, posee una condición casi insular y como consecuencia de ello, un clima privilegiado para cobijar muchas y diversas especies de animales.
En el año 1999 Península Valdés fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, al albergar incomparables hábitats para la conservación de los mamíferos marinos, siendo el ecosistema de distintas especies de aves marinas, orcas, delfines oscuros, lobos y elefantes marinos, pingüinos y sobre todo, la ballena Franca Austral.
La zona protegida comprende entre otras, las reservas faunísticas de Puerto Pirámides, Punta Tombo, Isla de los Pájaros, Punta Norte, Punta Loma y Caleta Valdés. Si bien la ballena Franca es la principal atracción por ser uno de los únicos lugares del mundo en que se pueden realizar avistajes, toda la región cuenta con una rica fauna terrestre, donde se pueden observar maras (liebres patagónicas), ñandúes, guanacos, mulitas, liebres europeas, zorros, choiques (avestruces), piches, etc.
Comprende las localidades de Puerto Madryn, puerta de entrada a la península y punto de partida para todas las excursiones y Puerto Pirámides, una pequeña localidad que antiguamente se usaba como puerto de embarque de la sal extraída en la zona y donde hoy se concentra la actividad hotelera de la península.
Visitando las Reservas
En Valdés se ubican distintas Reservas Faunísticas específicas de incalculable belleza y destacado valor ecológico.
La Lobería de Puerto Pirámides, está ubicada a tan solo 4km de la ciudad. Desde el mirador natural que forman los acantilados, se pueden ver los lobos y sus crías, que habitan en la playa durante todo el año. Este apostadero se llena de visitantes entre diciembre y marzo, que es la época de reproducción, porque entre abril y noviembre, los lobos nadan hacia otros apostaderos.
Punta Norte está ubicada a 75km. de Puerto Pirámides y refugia la mayor colonia mundial de elefantes marinos en territorio continental, siendo una población que se estima aproximadamente en 700 mil individuos, de los cuales 20 mil llegan a la península entre agosto y marzo. Los elefantes marinos son mamíferos que se alimentan de calamares, crustáceos y peces. Cada año regresan a las mismas playas para reproducirse siendo los machos los primeros en arribar.
El apostadero más cercano y accesible a la ciudad de Puerto Madryn es Punta Loma, por ello es el área natural más visitada por los turistas. Creada como reserva en 1966, es la más antigua de la provincia y alberga una pequeña colonia de cría de lobos marinos de un pelo, numerosas aves y extensos yacimientos de fósiles en las laderas del Cerro Avanzado. La lobería se puede recorrer por senderos interpretativos y la vista de la costa chubutense es sorprendente
La Reserva Punta Delgada es otro de los apostaderos con altísimos acantilados, desde donde se puede contemplar la vida de las colonias de lobos y elefantes marinos. El lugar ofrece guías bilingües, cabalgatas y excursiones en 4x4 a los distintos puntos de la Península Valdés. Cerca se encuentra un antiguo faro que fue reciclado y convertido en hotel.
En Caleta Valdés, se reúnen grandes colonias de lobos y elefantes marinos y un pequeño grupo de pingüinos de Magallanes.

La vedette de Valdés
Cada año en primavera, llegan a Península Valdés cientos de ejemplares de la Ballena Franca Austral. Ésta acude, como atraída por una fuerza inquebrantable al resguardado golfo de San José para alimentarse, aparearse y parir, siendo uno de los últimos paraísos que permite el avistaje de una de las especies más perseguidas por el hombre.
La ballena Franca Austral (Eubalaena Australis), le debe el nombre a su carácter dócil y tranquilo. Este cetáceo se alimenta fundamentalmente de plancton y krill, que encuentra en los mares del Antártico Sur. Por esta razón, durante el verano vienen para alimentarse, logrando subsistir gracias a las reservas acumuladas en este período.
La particularidad que manifiesta este tipo de ballena, es consecuencia de la caza indiscriminada a la que estuvo expuesta durante los siglos XIX y XX en casi todos los mares del mundo. Se calcula que la población del hemisferio sur pudo haber excedido los 100.000 ejemplares, pero actualmente se estima en menos de 7.000, siendo las que se reproducen en las costas de Península Valdés, uno de los grupos más abundantes con alrededor de 2.500 ejemplares. La desamparada situación de estos animales, las hizo objeto de múltiples y variadas medidas de protección a nivel nacional e internacional, lo que colaboró con su crecimiento en un 7% anual.
Además del ser humano, la ballena Franca no tiene importantes enemigos naturales con la excepción de las orcas, que de vez en cuando aparecen en la zona para llevarse a los ballenatos.
La danza de las ballenas
Los mejores meses para el avistaje son de septiembre a diciembre, ya que se encuentran la mayor cantidad de estos mamíferos y las crías ya están nacidas.
Hay varias posibilidades para observar a estos “dueños del mar”. Una alternativa gratuita, es acercarse a las playas del Doradillo, a 15km. al norte de la ciudad de Puerto Madryn. Allí las ballenas se acercan en grupos, a tan solo algunos metros de la playa, pudiendo acompañar su trayecto caminando por la arena, pero la elección preferida por los visitantes, es contemplarlas mar adentro.
En Puerto Pirámides, lanchas y barcos autorizados ofrecen excursiones de una a dos horas, que dejan perplejos a sus pasajeros. Cuando la embarcación apaga los motores, las ballenas comienzan a curiosear por la misma, saliendo a la superficie dos o tres veces, como mostrándole a los humanos sus reales dimensiones, para terminar acercándose a pocos metros. Otras nadan por debajo de la lancha para salir nuevamente al exterior, provocando el sobresalto de los turistas.
Está prohibido perseguirlas, molestarlas o tocarlas, pues muchas veces asoman la cabeza tan cerca de los barcos, que es posible acariciarlas. Los momentos más asombrosos son cuando las ballenas saltan fuera del agua y caen con sus treinta toneladas al mar, generando una oleada extraordinaria, que sensibiliza a quienes las contemplan o cuando, al igual que en los dibujos animados, algunas veces exhalan tan fuerte por sus espiráculos, que se puede ver una nube de agua que se eleva como una fuente hacia el cielo.
Pingüinos en Punta Tombo
109km. al sur de Puerto Madryn, se encuentra el mayor asentamiento continental de pingüinos magallánicos: Punta Tombo.
Cada año se dan cita casi un millón de estas aves entre los meses de septiembre y abril para luego emprender el viaje de regreso hacia el noreste de Sudamérica y cíclicamente regresar.
El lugar ofrece al visitante una experiencia única, pues es uno de los únicos sitios en los que se puede caminar entre los pingüinos, observar como alimentan a sus crías, ser cómplice de algún cortejo o presenciar una pelea entre machos. Desde ya, no está permitido tocarlos o molestarlos porque pueden sorprenderlo con un buen picotazo.
Punta Tombo es una estrecha franja que penetra unos 3,5 mt. en el mar. En sus playas se dispersan miles de cuevas, donde estas aves ponen sus huevos y crían sus pichones. El rumor de los reboznos domina el ambiente, mientras el agua golpea en las rocas y cientos de pingüinos se lanzan al mar nadando a una velocidad asombrosa (30km/h).
Los pingüinos Magallanes se alimentan de peces, el macho es un poco mayor a la hembra y permanecen la mayor parte de la vida dentro del agua, donde también duermen y llegan a vivir más de 20 años.
Esta Reserva es también el paraíso para una gran cantidad de aves marinas que van allí a construir sus nidos.
Según el mes que se visite Punta Tombo se podrá ver:
Agosto (fines): llegan los machos para reacondicionar el mismo nido que ocuparon años anteriores
Septiembre: llegan las hembras
Octubre: la hembra pone dos huevos que serán incubados durante 40 días por ambos miembros de la pareja
Noviembre: nacimiento de las crías
Diciembre: primeras incursiones al mar de los pichones
Febrero: se ve la playa cubierta de plumas debido a que los pichones mudan su plumaje.
¿Orcas asesinas?
Nada de eso. El mito de su agresividad proviene de observaciones interpretadas erróneamente, ya que cuando cazan, lo hacen solamente con el fin de alimentarse.
Las orcas (Orcinus orca) son los mamíferos más grandes de la familia de los delfines y a diferencia de las ballenas, poseen dientes.
Las orcas se encuentran entre los mamíferos marinos más rápidos, capaces de alcanzar altas velocidades de hasta 48 km/h. Se comunican mediante sonidos y suelen viajar en formación. Aparecen normalmente en septiembre y octubre en las elefanterías de Caleta Valdés, coincidiendo con las primeras incursiones al agua de los cachorros, mientras que en Punta Norte lo hacen en febrero, marzo y abril, a la caza de los pequeños lobos marinos.
La técnica que utilizan estos cetáceos, es la de acercarse cautelosamente a la costa y patrullarlas a la espera de que un desprevenido cachorro ingrese al mar o se acerque a la rompiente. Este comportamiento lleva a las orcas a un "varamiento intencional" que consiste en sacar la mitad de su cuerpo del agua, atrapar a la presa con una mordida rápida, ingresando nuevamente al mar con violentos movimientos de su cuerpo y su cola. Se trata de una estrategia de caza muy rara que se está perdiendo.
Sus blancos son casi exclusivamente la cría de lobos y elefantes marinos (extrañamente atacan a un animal adulto), siendo considerados los máximos predadores en la cadena alimenticia oceánica.
La Península Valdés y las Islas Crozet en el Océano Índico - potencialmente inaccesibles- son los únicos lugares del mundo en que las orcas cazan por medio de estos varamientos.
